Un hombre detras del “maletagate” ilustra la vida e influencia de los boliburgueses

March 10, 2008

Del Wall Street Journal de hoy: Un hombre detras del “maletagate” ilustra la vida e influencia de los boliburgueses

(En ingles aqui)

En diciembre pasado, el multimillonario
venezolano Franklin Durán le dijo a agentes de la Oficina Federal de
Investigación de Estados Unidos (FBI) que le encantaba viajar a su
mansión en la isla de Key Biscayne para “bucear, nadar con los delfi
nes y estar tranquilo”.

Sin embargo, la tranquilidad es algo que
Durán no puede encontrar fácilmente en estos días. El dueño de
Industrias Venoco CA, una petroquímica y fabricante de lubricantes
líder de Venezuela, está arrestado sin derecho a fi anza en Miami bajo
cargos relacionados con una maleta llena de efectivo que se convirtió
en el epicentro de un escándalo internacional que involucra a Estados
Unidos, Argentina y Venezuela. Enfrenta hasta cinco años en prisión y una multa de US$250.000.

Después de su arresto en diciembre, Durán
fue interrogado por agentes del FBI. En la versión del FBI del
interrogatorio, (a una copia de la cual tuvo acceso The Wall Street
Journal), el empresario describió una corrupción generalizada en el
gobierno de Hugo Chávez. En un momento de la entrevista, según la
versión del FBI, Durán dijo que su ascenso como hombre de negocios fue
pavimentado por el soborno de “políticos, funcionarios del gobierno y
funcionarios de alto nivel”.

Las declaraciones de Durán también ofrecen un vistazo fascinante de los “boli-burgueses”:
la clase de empresarios acaudalados con un estilo de vida extravagante,
que se jactan de sus lazos con el gobierno de Chávez y su
autoproclamada “Revolución Bolivariana” y que han escogido Miami como
su refugio predilecto. Según la versión del interrogatorio del FBI,
Durán dice que lo único de lo que es culpable es de “tener montones de
dinero, negocios exitosos, muchas admiradoras y autos costosos”.

El caso en contra de Durán, de 40 años,
y otras tres personas deriva del descubrimiento en agosto de una maleta
en el aeropuerto de Buenos Aires con US$800.000 en efectivo, los cuales
llegaron en un avión privado desde Venezuela.

Los fiscales estadounidenses dicen que el dinero provino del gobierno
venezolano e iba destinado a la campaña presidencial de la nueva
presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, acusación que ella niega. Durán no estaba a bordo de la aeronave.
Pero el gobierno estadounidense dice que él y otros cuatro hombres
volaron a Miami en los meses posteriores al descubrimiento de la maleta
para presionar al hombre que la transportaba, un
venezolano-estadounidense llamado Guido Antonini, para que ocultara la
fuente y el destino de los fondos.

Los hombres están acusados de actuar como agentes no registrados del gobierno venezolano en EE UU. Edward Shohat, el abogado de Durán, dice
que su cliente es inocente. En documentos judiciales dice que las
acusaciones contra su cliente son un intento del gobierno
estadounidense por difamar al gobierno venezolano.

En
los documentos, el abogado asegura que Durán simplemente se limitó a
prestar asesoría a Antonini. Dos de los otros acusados, incluyendo su
socio en Venoco, Carlos Kauff mann, se han declarado culpables en un
caso que en América Latina se conoce como “maleta-gate”.

Durán, un ex mecánico proveniente de
una familia de escasos recursos, ha probado todo tipo de negocios,
incluyendo la venta de armas y equipos de control de disturbios al
gobierno venezolano.

Obtuvo
el control de Venoco después de que el ex presidente ejecutivo tomara
parte en el golpe de estado de 2002 en contra de Chávez.

Durante su conversación con el FBI, Durán
asumió una actitud despreocupada e incluso prescindió de su derecho a
un abogado. Cuando los agentes le advirtieron que era un crimen
mentirles a los agentes del FBI, discrepó. “El ex presidente Clinton y
el presidente Bush no se metieron en problemas por mentir”, les dijo a
los agentes, según la versión del FBI del interrogatorio. Al igual que muchos en la burguesía bolivariana, Durán hace alarde de su riqueza y su acelerado estilo de vida.

Posee una mansión de US$4,6 millones en Key Biscayne, a tan sólo unos
cuantos kilómetros del centro de detención en Miami donde ahora pasa
sus días. El año pasado, Durán estrelló su Porsche Carrera GT de
US$600.000 en el rally de millonarios Gumball 3000 en Europa. Su
compañero de equipo en la carrera era Antonini, el hombre que fue
atrapado con la maleta con el dinero. Kauff mann , el otro dueño de
Venoco, también participó en el rally, conduciendo un McLaren Mercedes
SLR de US$500.000.

Durán, Kauff mann y Antonini eran muy
amigos y socios. Antonini ejercía como el “presidente en EE UU” de
Durán, según la trascripción del FBI. A los tres les gustaban los autos
de lujo. Antonini incluso manejaba un Porsche Boxster con un adhesivo
que ensalzaba la revolución socialista de Chávez. “Venezuela ahora es
para todos”, decía. El destino de Durán mejoró después que
Chávez llegó al poder en 1999. En 2002, Durán y Kauff mann compraron
Venoco a sus propietarios poco después que el presidente de la
compañía, Pedro Carmona, asumiera un papel principal en un intento de
golpe de estado contra Chávez. Durante el golpe, Carmona se nombró
“presidente interino” hasta que Chávez retomó el poder dos días más
tarde.

A Carmona aún se le llama en broma “Pedro el Breve”. Chávez
no le vio la gracia. Tras recobrar el poder, cortó a Venoco los
suministros de derivados de petróleo que necesitaba para producir sus
lubricantes, y golpeó la fi rma con auditorías impositivas sorpresa,
haciendo que los propietarios estuvieran ansiosos por vender.

“[Fue] prácticamente regalada”, recuerda Durán a sus entrevistadores del FBI, explicando su compra.

En la narración de la entrevista del FBI,
Durán dijo que el valor de su compañía se ha triplicado desde que la
compró gracias a sus contactos en el gobierno y a una relación casi
“simbiótica” con la petrolera estatal Petróleos de Venezuela SA, o
PDVSA. El año pasado, Venoco compró 49 estaciones de servicio a Exxon
Mobil Corp. después de que la compañía texana decidiera dejar Venezuela
dada la política petrolera nacionalizadora de Chávez.

Durán
dijo que su negocio se vio impulsado por su relación íntima con los
servicios de inteligencia de Venezuela, donde conoce a “todo el mundo”.
Según la trascripción del interrogatorio, dijo a los agentes
que otra clave de su éxito es la costumbre de pagar a importantes
representantes venezolanos, entre ellos “políticos, representantes del
gobierno, y representantes de alto rango”. Durán no quiso dar nombres
por “temor a represalias”, dice la declaración.

A
pesar de su ascenso, Durán mostraba desdén por sus maestros políticos
en Venezuela y sus benefactores. “Venezuela está siendo gobernada por
gente ignorante y sin educación”, dijo a los agentes, según la
declaración. El abogado de Durán, Shohat, no confi rmó que
Durán hizo esas declaraciones al FBI, diciendo, “Eso es lo que el FBI
dijo que él dijo. Shohat agregó: “no veo que la declaración posterior
al arresto sea problemática”.

Durán ha estado bajo el escrutinio de las
autoridades anteriormente. Hace una década, las autoridades de EE UU y
Venezuela le investigaron por lavado de dinero proveniente de la droga,
muestran los documentos. Dos grandes jurados federales en EE UU
escucharon el testimonio referente a las supuestas actividades de
lavado de dinero de Durán, según tres personas con conocimiento de la
materia y una revisión de The Wall Street Journal de extensa
correspondencia legal. Las autoridades de EE UU recibieron información
detallada sobre al menos US$13 millones en transacciones fi nancieras
sospechosas realizadas por Durán y sus asociados entre 1998 a 2001,
según los documentos.

Durán
nunca fue acusado, dice Shohat, quien no quiso discutir el fundamento
de las acusaciones de lavado de dinero. Los procesos del gran jurado
son secretos y no fue posible determinar el resultado de la
investigación. En un intento por convencer al juez de
su caso actual para que le permitiera salir bajo fi anza, Durán ofreció
contratar a una importante compañía de seguridad para que le
supervisara.

El juez sentenció que Durán, propietario de un avión privado, corre el riesgo de salir volando y le negó dicha fianza.

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